
Seis meses atrás, mi vida era rutinaria. Iba al trabajo y regresaba a casa con la sensación de que la vida se escapaba de mis manos. Sin embargo, una noche algo ocurrió. Recuerdo estar conversando con mi hermana acerca de nada importante. La televisión estaba encendida y American Idol, un programa que veía de vez en cuando, estaba en etapa de audiciones. No estaba prestando mucha atención. De repente, un voz clara y emotiva silencio nuestra conversación. Ahí estaba él. David Archuleta había entrado a mi vida. Miré a mi hermana y le dije:"Ese chico va a ganar American Idol". Desde ese día, mi vida ha cambiado completamente. Sonrió más, me canto a mí misma y tengo una razón más para vivir, sabiendo que alguien como él vive entre nosotros.
